miércoles, 6 de abril de 2011

``Huye de la realidad´´

Sentada en el banco, es tarde, pronto anochecerá, pero no le importa, su vida hace tiempo que perdió el sentido. Canta la canción que le susurraron al oído, y recuerda las manos que acariciaron su cuerpo, en sus ojos las lágrimas parecen no encontrar fin. La tormenta empieza, la lluvia moja su vestido; el mismo con el que bailó por primera vez, las gotas borran su maquillaje, borran sus labios rojos, labios que rozaban el cielo cada vez que le besaba. El viento hace que la lluvia caiga más fuerte. Viento que ondea su larga melena, y arrastra las hojas, y al mismo tiempo arrastra la flor. Flor que ella guardaba desde que él se la regaló, pero ella no la recoge; el viento arrastra la flor al mismo tiempo que arranca y se lleva su lazo; el mismo lazo azul que llevaba cundo le conoció, ella parece no reaccionar. En sus hombros, empapada la cazadora con la que él la protegió del frío; la chica la abraza y la huele, queriendo recordar su olor, su calor; pero es demasiado tarde la lluvia borró la fragancia. Por fin la chica mira al horizonte, pero pronto agacha la cabeza, todo lo que merecía la pena ver está perdido. Un escalofrío recorre su cuerpo, y en su mente los mejores momentos junto a él. Vuelve a otear el horizonte, con la vaga ilusión de volverlo a ver, conserva la esperanza; pero la esperanza se desvanece, como el sol al caer la noche, cierra los ojos; sabe que no volverá. ``De que sirve la vida si no puedes tener lo que más quieres ´´, es lo que ella piensa. Le da un buen trago a botella de whisky y cae al suelo. En su mano la botella rota y en la otra su corazón, su corazón partido. Pasa la noche y nadie la ayuda. Ya consciente en la mañana del día siguiente se levanta, y como siempre se vuelve a preguntar lo mismo ``por qué, por qué esa vez no estaba allí ´´. Ahora baga por las calles, por las carreteras, sin aceptar ayuda alguna; con un solo destino, no seguir atormentándose. Por fin llega a su destino su tormento ha terminado. Camina despacio por el borde del acantilado y se lanza  al mar. Su tristeza ya tiene fin, su alma vuela, vuela alto, para reencontrarse con él, con lo que más quiere.


1 comentario:

  1. Paloma: Me encanta como escribes. Continúa así y te aseguro que la lectura y la escritura te dará múltiples satisfacciones. Es muy importante que mantengas este blog vivo y escribas regularmente aunque nunca debe convertirse en una obligación sino en un lugar de expresión libre y que te satisfaga.

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